El verano está a la vuelta de la esquina y con él, un año más, las ganas de estar perfect@ para la época estival.
Por eso, queremos contaros nuestros secretos de preparación de verano, para llegar estupend@s al 21 de junio.
Lo primero que tenemos que vigilar (y no sólo en verano) es nuestra alimentación.
Si queremos estar guap@s por fuera, ¡debemos cuidarnos desde dentro! Puedes hacer una dieta detox para limpiar tu cuerpo de todos los excesos que se han ido acumulando el resto del año.
Uno de los mejores modos de depurar vuestro cuerpo es beber té verde. Esta bebida tiene un alto contenido de antioxidantes por lo que protege contra el envejecimiento. Además, su consumo acelera el metabolismo.

Bebiendo té verde 3 veces al día antes de las comidas, lograrás aumentar el consumo de calorías y conseguirás perder peso de una manera saludable.
También es un producto diurético, muy útil para luchar contra la retención de líquidos y conseguir el vientre plano con el que soñamos cuando nos imaginamos en bañador.
Otro alimento con propiedades muy interesantes para la preparación del verano es la manzana.

Con un alto contenido en agua y pocas calorías, esta fruta favorece la eliminación de toxinas por lo que es importante incluirla en nuestra dieta detox.
Además, se trata de un alimento muy saciante por lo que aconsejamos tomarlo a media mañana y a media tarde para calmar el hambre y evitar picar otros snacks más calóricos.
Pero nuestra alimentación no influye sólo en la pérdida de peso. También nos ayuda a ir preparando nuestra piel para el sol de manera a lograr un bronceado más intenso, uniforme y duradero.
Para lograrlo, hay que comer alimentos con alto contenido en betacaroteno.
¿Un truco para reconocerlos? Los alimentos de color rojo y naranja como la zanahoria, la calabaza y el tomate contienen un alto nivel de este nutriente.

La zanahoria por ejemplo, activa la melanina para proteger la piel cuando tomes el sol. También puedes tomar, desde 2 meses antes de la exposición al sol, complejos vitamínicos específicos.

Para seguir preparando la piel de cara al bronceado, debes seguir estos pasos.
Lo primero es exfoliar la piel. Con esto conseguiremos eliminar las células muertas para que el bronceado sea uniforme y el sol penetre mejor en nuestra piel.
No es necesario que compréis un exfoliante, lo podéis fabricar en vuestra propia casa. Para ello debéis mezclar sal gruesa con aceite de oliva hasta que quede una masa espesa.
Cogéis un poco y, en la ducha, lo frotáis contra vuestra piel con movimientos circulares.

Después, seguís con vuestra ducha habitual y a la salida notaréis vuestra piel mucho más suave y nutrida. El segundo paso importante es hidratar la piel.
Basta con aplicar crema hidratante después de la ducha para evitar que la piel se reseque después de la ducha. También puedes aplicártela antes de acostarte, ya que por la noche la piel se regenera y el efecto de la crema se acentúa.

Aunque la hidratación no sólo se consigue de forma externa. Debemos beber 8 vasos de agua como mínimo para evitar la deshidratación del organismo y cuidar la piel desde dentro.
Para mantener la forma física, con un paseo de media hora cada día a buen ritmo será suficiente. Ahora en plena operación bikini también puedes armarte de valor y apuntarte al gimnasio para ir por las mañanas, ¡llegarás al trabajo con las pilas cargadas!

Convence a tus amigas para que se haga más ameno, todo es acostumbrarse y llegará un momento en el que no podáis pasar un día sin hacer ejercicio. ¡Lo importante es la actitud!
También nos gusta mucho el método Pilates, que centra el ejercicio en la zona abdominal apoyándose en la respiración.

Es una buena manera de ganar flexibilidad y sentirse más liger@ consiguiendo un vientre plano a la vez que combatirás los dolores de espalda, reforzando los músculos de la pared abdominal.
Nosotras ya hemos tomado nota de todos estos consejos para dar la bienvenida al verano, y vosotras,
¿ya habéis comenzado vuestra operación bikini?